domingo, 30 de noviembre de 2008

De el blog de Mara

La gramática castellana es machista.

Me llegó un mail con la siguientes ejemplos y que decir…

Uds. dirán si es cierto o no…

Zorro: Espadachin Justiciero
Zorra: Puta
Perro: Mejor amigo del hombre
Perra: Puta
Aventurero: Osado, valiente, arriesgado.
Aventurera: Puta
Ambicioso: Visionario, Energico, con metas
Ambiciosa: Puta
Cualquiera: Fulano, Mengano, Zutano
Cualquiera: Puta
Regalado: Participio del verbo regalar
Regalada: Puta
Callejero: De la calle, urbano.
Callejera: Puta
Hombrezuelo: Hombrecillo, minimo, pequeno
Mujerzuela: Puta
Hombre publico: Personaje prominente. Funcionario publico.
Mujer publica: Puta
Hombre de la vida: Hombre de gran experiencia.
Mujer de la vida: Puta
Atorrante: Adj. que indica simpatia y viveza.
Atorranta: Puta
Rapido: Inteligente, despierto.
Rapida: Puta
Puto: Homosexual
Puta: Puta
Y hay mas…! Pero con lo anterior yo creo que es más que suficiente!!!
Es horrible…y yo no se en el resto del mundo, pero acá…todo eso se dice!!!!.

De la Jornada


viernes, 28 de noviembre de 2008

Taibo II


“¿De quién es la historia?”, preguntó Taibo II, el popularísimo escritor de este género y del negro.

“El Estado mexicano surgido de la derrota de la revolución dijo: ‘la historia es mía. Yo soy la independencia. Yo soy la revolución. Yo soy Cuauhtémoc. Yo soy el mestizaje. Yo soy Benito Juárez pastorcito (que puede ser indio pero es licenciado, entonces no hay pedo). Yo soy la historia. Puedo meter en el monumento a la revolución a Carranza y a Villa (por eso hay temblores en la ciudad de México), y a Carranza y Calles (por eso hay temblores de su puta madre)’.”

El Estado quiere la historia “porque lo legitima, le da el derecho de hablar en nombre del pasado: ‘soy el propietario de los libros de texto, y los niños héroes eran unos pendejetes, pero son míos; y la Siete Leguas era caballo y no yegua; y el hombre de Tepexpan era feo y chaparrito’, cuando todos saben que tenía curvas y era mujer y cazadora de mamuts.

“Cuando el Estado dijo ‘yo soy la historia’, hizo un discurso aburrido, que nos hizo odiar la historia en la escuela; es el discurso de las estampitas, los nombres de calles y estaciones de metro, de las estatuas pendejas de héroes sin caballo y sin espada y sin ideología; no son los defensores de la revuelta social, son curas bobalicones que toman café en Querétaro y accidentalmente tocaron una campana en Dolores”.

Luego, “la academia dijo: ‘somos nosotros la historia, la seria, la microhistoria, y construyen, por boca de Krauze o Aguilar Camín, una versión light, en la que dicen: ‘El Pípila ni existió’ y toman como modelo a historiadores conservadores que ni siquiera veían las cosas asomados de la ventana, estaban bajo la cama. Construyen una historia ñoña”.

Pero ahora, aseguró Taibo, estamos en una tercera fase: “Se jodieron: la historia no es del Estado, ni de la academia, no es de los especialistas, la historia es de los ciudadanos, porque es derecho sagrado de los habitantes de un espacio territorial tener pasado propio y compartido. La historia es nuestra, es el punto de referencia, es el santoral laico donde ponemos a los que queremos y quitamos a los que no nos gustan; encontramos personajes por los que nos ponemos de pie, como mi general Anaya que dijo: ‘si tuviera parque, culeros, no estarían aquí’; la historia es de unos cadetes enloquecidos que abrieron a putazos los guarda-rifles para intentar una defensa enloquecida, desesperada, en la cual seis habrían de morir; la historia es del general Escobedo, que se dormía montado en su caballo pero al mismo tiempo en Querétaro les partió el hocico a los imperiales por tercera vez; de poetas como Guillermo Prieto, que escribe Los cangrejos para hablar de nuestros vecinos; de Catedral, o de ese palacio (nacional) abandonado porque le tienen miedo al pueblo.

“Queremos a Guillermo Prieto, ministro de Hacienda de la Reforma, que el día que lo enterraron le faltaban botones en el gabán porque no tenía dinero, habiendo administrado la nación, y no a los ladrones de Alí Babá que nos han gobernado desde entonces”. (Más adelante recordó que el actual secretario de Hacienda, Agustín Carstens, dijo, hace cuatro años, siendo subsecretario, durante un debate sobre el IVA a los libros, que los libros eran un producto como los zapatos, y alguien le preguntó que qué zapatos había leído últimamente. “¡Qué ministro de Hacienda tenemos! ¡Alguien que piensa que los libros son como zapatos!”, exclamó Taibo.)

La Jornada del campo.

Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER

Suplemento Informativo de La Jornada

jueves, 27 de noviembre de 2008

La vida cotidiana en la Escuela Normal Superior

¿Dos "realidades" distintas?
Dubriel García Rodríguez

A finales de la década de los noventa recabé testimonios en la Escuela Normal Superior y así se realizaban las actividades, no se si ahora ocurran de la misma manera, supongo que no.


LAS ACTIVIDADES ACADÉMICAS


Las actividades académicas constituyeron un conjunto de acciones obligatorias que sirvieron para satisfacer los requisitos establecidos en la normatividad, que da a la vez, el reconocimiento oficial de la aprobación de una asignatura o grado académico. Estas actividades pueden ser, escolarizadas, que son las organizadas por el docente y no escolarizadas, las organizadas por un departamento específico.


Las actividades escolarizadas

Estas actividades son organizadas por el docente y sirven para asignar calificaciones en una escala de cinco a diez y cuyo resultado define quien aprueba o reprueba una asignatura[1], entre estas actividades se observaron: La participación en clase, la exposición de temas por equipo, las tareas y los exámenes.

La participación en clase

Cuando los estudiantes participaron en la clase, mostraron, derivado de la explicación o de la pregunta del docente un conocimiento generalmente empírico. La participación se dio de dos maneras, una en complementar la explicación y la otra en responder, preguntar o cuestionar lo expresado por el docente.

1) Complementar la explicación.

Cuando el docente estaba explicando la clase los estudiantes intervinieron para hablar acerca de experiencias personales en la escuela, la comunidad, la familia o dieron puntos de vista en general como se ilustra en los ejemplos siguientes:

- Mira este yo, yo considero que a veces aunque unos piensen que es rollo, pero es cierto maestro, por ejemplo en las comunidades donde no existe tanto recurso económico, en una ocasión estaba parado en una esquina de un salón cuando resulta que un niño recogió un chicle le empezó a quitar los pastitos y se lo metió a la boca, como le iba a decir sácalo tiene microbios, hay niños que nunca llevan diez centavos, veinte centavos ... ( 23 de Julio de 1998 en la clase de laboratorio de docencia I)

- por ejemplo allá en Oaxaca ¿no? (...) hay actividades que realizamos, eventos deportivos, concursos, también tenemos relaciones con la comunidad, cuando hacemos desfiles, que se yo, programa del diez de mayo, programa del día del niño, detalles que si tienen relación con lo social se han realizado tal vez desde hace años, según como lo vaya uno madurando en el centro de trabajo, porque hay cuestiones que se manejan obligatorias, por ejemplo manejan en el primer grado con el método global según el plan más sin embargo los compañeros que no les gusta o no lo saben trabajar y ya de años pues trabajan el onomatopéyico, el silábico etcétera. (Nicandra, en la clase de docencia I el 21 de julio de 1998)

- (...) ¿por qué nuestro país, bueno tiene que estar copiando este tipo de modelos? si también podemos realizar investigación o podemos tomar en cuenta los intereses y los diferentes medios que hay aquí en nuestro país para, no se, adaptar o construir nuestro propio modelo educativo, ¿por qué tenemos que estar copiando lo de otros países?, Si al final de cuentas, a lo mejor de un cien por ciento, a lo mejor un cuarenta por ciento se obtiene de beneficio al estar poniendo en práctica modelos extranjeros, ahora hace un rato se comentaba que se refiere a lo que es el aspecto económico, ¿será nada más eso lo que impide que aquí en nuestro país no se puedan realizar investigaciones? (...) o ¿influyen otros factores? (Idelfonso, 16 de julio de 1998).

Hablaron de su entorno, “su mundo” inmediato que es la escuela, el pueblo, la familia y ocasionalmente de algo más lejano, el país y el mundo, más que complementar el tema aprovecharon la oportunidad para hablar de su experiencia, a lo que ellos llamaron “la realidad”, descalificando al conocimiento teórico.

Ahora bien ¿la "realidad" de los maestros es diferente a la "realidad" de la Secretaría de Educación Pública?

Por una parte un profesor habla de la pobreza de los niños de la Sierra Norte de Puebla. Nicandra, de Oaxaca, nos dice de las actividades sociales que realizan en la comunidad como desfiles o programas (festivales) e Idelfonso enfatiza la necesidad de desarrollar investigación educativa en nuestro país. Por la otra, la SEP aplica una prueba estandarizada como si la población escolar fuera homogenea (puede ser que después de diez años de los testimonios de los maestros las diferencias sociales hayan desaparecido).

Los resultados de la prueba Enlace evalúan el Logro Académico de los alumnos en Español, Matemáticas y Ciencias y no pondera la pobreza, la participación de los profesores en la comunidad con los desfiles, los festivales y otras actividades. Algunos medios de comunicación linchan mediáticamente a los profesores, muy injusto diria yo.





[1] El acuerdo 200 publicado en el Diario Oficial de la Federación con fecha 31 de agosto de 1994 establece las Normas de Evaluación del Aprendizaje en Educación Primaria, Secundaria y Normal.




miércoles, 26 de noviembre de 2008

Acerca de las plazas

Lineamientos Generales para la contratación de plazas docentes de educación básica, derivados del "Concurso nacional de asignación de plazas docentes ciclo escolar 208-2009".
"En virtud de que el 50 % de las horas semana mes no fueron sometidas a concurso, se deberán destinar al crecimiento natural de las escuelas en las que se autorizó la asignación de recursos via PRODET".
¿QUÉ PASA CON EL OTRO 50 %?
Se reparte 25% para el personal de nuevo ingreso y el otro 25% para el personal que está en servicio.
"Para efecto de contratación de las horas/semana/mes, se podrán agrupar asignaturas afines de tal forma que la contratación se haga con un mínimo de 6 horas/semana/mes".
Incidencias:
Jubilación.- las plazas vacantes generadas por jubilación podrán asignarse a hijos(as) del personal jubilado, cumpliendo los siguientes requisítos:
Cubrir el perfil.
Cubre el interinato de la licencia prejubilatoria.
Después del prejubilatorio cubre interinatos por menos de 6 meses.
Asiste a un curso propedeútico.
Presenta examen nacional sujetándose al resultado del mismo.

El documento que es repartido por los representantes de los comités delegacionales circula sin logotipos del SNTE o de la SEP, con firmas sin nombres que las respalden por lo que se ignora si son funcionarios de la SEP o del SNTE.
Vaya usted a saber si es cierto.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Historias de pizarrón


EL MAESTRO: SUS SUEÑOS, SU ESENCIA

Casimiro Agustín Ramírez

¡Perfecto! ¡Excelente! Es lo que yo esperaba, para esto quise ser maestro. Estas frases resuenan aún en mis oídos como si las hubiera pronunciado ayer.

Era una tarde de los primeros días de octubre de 1981, habíamos cabalgado varias horas y, después de una breve y pronunciada subida, por fin llegamos a Huitzilac, Huichila, como le llamaba la gente. Lo primero que vi fue la placeta, así le llamaban al terreno empastado del centro del rancho, y a un lado, pintada de un verde envejecido, sin vidrios en las ventanas y cercada con tarros, estaba mi escuela. La miré emocionado y me sentí un hombre importante: ¡Era yo el nuevo maestro! Enfrente estaban las porterías del campo de fútbol, donde jóvenes y niños jugaban en esa tarde calurosa; a la izquierda resaltaba, por su tamaño, La casa del maestro; cruzando la placeta estaba la cantina, cuyo aparato de sonido a todo volumen parecía darnos la bienvenida con la canción “Niña qué tienen tus ojos…”, de Leo Dan, junto, la casa del director; y más allá, de color blanco, la clínica del IMSS COPLAMAR.

(…)

El primer grado fue mi reto inicial como docente.

La vida transcurría con normalidad entre las clases, juegos de básquet y futbol, y los fines de semana, paseos a caballo por los potreros. Llegó el mes de abril y con él, el concurso académico de zona.

―Profe, creo que mi alumno Ofelio puede obtener un buen resultado ―le comenté entusiasmado al director.

―No se haga ilusiones profe, todos los lugares los obtiene la escuela Aureliana Olivares de Metlaltoyuca y nunca, ningún rancho le ha arrebatado nada ―me contestó dejando entrever su reducido optimismo y poca confianza.

La respuesta me hizo sentir mal, tal vez porque sólo requería una palabra de aliento. Pasados algunos días, después del concurso de zona, recibí la buena noticia:

―Profe, prepárese porque se va con su alumno al concurso regional a Xicotepec de Juárez, pues obtuvo el segundo lugar ―me informó el Rey Salomón, sin ninguna emoción.

Me alegré mucho, de hecho creo que fui el único. Acudimos al concurso regional con todas las desventajas del mundo: mi alumno se asustó al ver, por primera vez en su vida, tantos carros juntos; vomitó durante todo el viaje y se aferraba a su viejo sombrerito de palma, que no quería soltar ni para entrar al salón a hacer su examen. Con gran satisfacción recibimos el veredicto: sexto lugar. Y el alumno que obtuvo el primer lugar de zona no apareció entre los primeros veinte lugares, eso despertó suspicacia ―muy natural en mí― acerca de la limpieza en el manejo de los concursos. Regresamos de noche a Huichila muy felices: Ofelio por ver de nuevo las vacas, el arroyo y las luciérnagas, y yo porque regresé con mi alumno vivo y mi primer triunfo profesional. Como nadie más festejó nuestra sobresaliente participación, y ni una mención merecimos, salvo la que a manera de chisme corrió por el rancho, empezó a nacer en mí cierta inconformidad en la forma de concebir la educación por parte del director. Algo no encajaba entre mi filosofía de la vida y de la educación ―producto de una formación normalista rural― y lo que estaba viviendo en la práctica. Entré en una reflexión profunda. ¿Qué hacer? ¿Me ajusto a este estilo de ser maestro, o hago valer mi derecho a ser diferente?

(…)

En fin, nos dio tanto por el deporte que Oscar, Genaro y yo, le propusimos al Rey Salomón, que con el apoyo de padres de familia, del municipio y de Petróleos Mexicanos, se construyera una cancha de básquetbol; contestó que no, que eso era perder tiempo, y además, él disponía lo que se hacía en la escuela; no hubo poder humano que lo hiciera cambiar de opinión. Ante tal actitud, pensamos en la autogestión: había grava en los arroyos, PEMEX, con mucha presencia regional, donaba materiales a las comunidades que lo solicitaran y, además, existían personas altruistas que podían ayudarnos con dinero. Sólo faltaba la disposición del director, y si no la había, ¿debíamos dejar que las cosas, simplemente no se hicieran? ¡No! Teníamos que intentarlo. Platicamos con los jóvenes deportistas y propusieron hablarlo con las autoridades del rancho para construir la cancha en un espacio común, fuera de la escuela. Las autoridades vieron con buenos ojos la iniciativa y comenzamos los trabajos. Por las tardes se chapeó el terreno, se acarreó grava del arroyo, mecapal de por medio. Poco a poco se sumaron señores, señoras, niños y algunos maestros. ¡Daba gusto ver a la gente trabajando por un beneficio común! Aún recuerdo a doña Julia con su morral lleno de grava invitando a gritos a sus conocidos para que ayudaran; a Lucina, una anciana, con su burrita Carlota haciendo lo propio, y a Nicolás, Arelia, Evaristo, Donato, Lencho y tantos voluntarios sudorosos y satisfechos pero… ¡Nunca lo hubiéramos hecho! No debimos retar la autoridad del director, que por tantos años había ejercido el poder y control absolutos. Sin saberlo, habíamos marcado nuestro destino.


― ¡Esto es lo que me encabrona! ―rugió el supervisor escolar al mostrarnos a Genaro y a mí el escrito que un grupo de padres de familia le había entregado, donde denunciaban que el director de la escuela “no trabajaba y estaba hostigando a los maestros que sí lo hacían”

― ¿Quién carajo les dijo que podían dividir a la gente y crear problemas en una comunidad tan tranquila? ¡Les vamos a fincar responsabilidades! ―nos dijo en una clara amenaza.

Con cada grito se cimbraba la oficina de la supervisión escolar donde fuimos requeridos. Intentamos explicar toda la historia del problema; fue inútil, no había espacio para el razonamiento y el diálogo, y terminamos discutiendo agriamente, sobre todo ante la orden tajante:

― ¡Me suspenden de inmediato las actividades de su canchita y se me dedican a lo que es su única responsabilidad: dar clases! ―espetó el funcionario de ideas cortas y visión reducida sobre gestión escolar.

Abandonamos la oficina, decepcionados y muy enojados. Ante nuestros ojos se había mostrado, sin simulaciones y sin máscaras, la realidad magisterial y los usos y costumbres de la administración educativa en nuestra zona; pero salimos también con una certeza: ¡Teníamos que romper con ese esquema de educación para el pueblo! ¡Nuestra conciencia de normalistas rurales había sido retada!

(...)

La situación se tornó insostenible, el enfrentamiento con el director era abierto. Sin descuidar nuestra responsabilidad en la escuela, el proyecto de construcción de la cancha continuaba en un ambiente radicalizado. Mis compañeros ya no eran los mismos: se fueron Óscar y José; llegaron Reyna, Cristina, Calixto y Orlando; la mayoría nos apoyaba; Jaime y Calixto, por conveniencia etílica, estaban con el director. Como única medida de defensa personal y del proyecto, con encendidos llamados a defender la dignidad, convoqué a reuniones, a través del aparato de sonido de la cantina de don Lalo. Los hombres acudían desde las orillas del rancho, gritando animados y contagiando a los demás; al oírlos se me erizaba la piel y los cabellos de la nuca. Llegaron frente a la casa del maestro no menos de cien personas, para analizar la situación y tomar acuerdos. Estábamos totalmente fuera de lo establecido.

Percibí en la mirada de la gente la confianza ciega en Genaro y en mí; sentí el peso de la responsabilidad y me crecí ante el reto; no podía fallarle a la gente, ¡no a esta gente! Para mí ya no era sólo la construcción de la cancha, sino dejar huella en el alma de esas personas; enseñarles a luchar por sus derechos; a no ser ya humillados ni pisoteados; a mostrarles que el futuro puede ser promisorio, pero que debemos construirlo. ¡Dios, me estoy haciendo maestro, y ya no quiero sólo trabajar de profesor!

En las asambleas de adeptos al proyecto se daba información, se tomaban acuerdos y recibíamos denuncias de actos de corrupción.

─Cuando fui presidente del comité de educación, le pagué al supervisor escolar mil quinientos pesos, para que nos diera a los tres maestros que nos urgían en la escuela; y hasta me dijo que si no los queríamos, tenía a otros comités esperando y que ellos sí estaban dispuestos a pagarle esa cantidad, así que a esos maestros nosotros los hemos comprado, y nadie nos los puede quitar ─denunció con coraje don Chon.

Las estrategias acordadas fueron: desde realizar una marcha mitin en la cabecera municipal, hasta la toma de la escuela por un día.

¡El pueblo, unido, jamás será vencido!

¡Huichila exige solución!

(...)

Eran las once de la noche de un día de enero de mil novecientos ochenta y cuatro, me encontraba en las oficinas de la Sección 23 del SNTE, en la ciudad de Puebla. Llegué por enésima vez desde las diez de la mañana con la esperanza de ―ahora sí― hablar con el secretario general.

Todos pasaron, aún los que llegaron después que yo, incluido ―con aire de suficiencia― el secretario general de Metlaltoyuca. Seguía esperando a pie firme, cuando un auxiliar se acercó a decirme que el maestro no iba a poder atenderme, porque iba de salida. En eso, la puerta de la oficina se abrió y dio paso a un líder impecablemente vestido de traje, con olor a naftalina.

Me encaminé escalera arriba a encontrarlo.

―Ya estoy enterado de tu caso profesor, ya me lo informó tu secretario general ―me espetó en lugar de un saludo y antes de que yo dijera algo ―y de una vez te digo, vamos a realizar una investigación, y si resultas culpable, como todo lo indica, te vas de la escuela y de la zona ―dijo con actitud grotesca, como personaje del infierno de La divina comedia, de Dante Aligheri.

―Mucho se lo voy a agradecer maestro, pues es lo que estoy demandando desde hace tiempo, sin que nadie me haga caso, y si soy culpable, no sólo me voy de la escuela y de la zona, sino renuncio ―contesté con firmeza.

De inmediato se repuso de la contundencia de mis palabras y agregó ―muy bien, ya te informaremos de cuándo y cómo se va a realizar la investigación ―concluyó el soberbio lider sindical.

―Gracias maestro ―alcancé a responder, y salí con una recobrada esperanza: ¡Sí hay justicia! ―me dije animado. Sobra decir que sigo esperando la comunicación, y por supuesto, la investigación.

(...)


viernes, 21 de noviembre de 2008

Escuela Secundaria Técnica 64










La Escuela Secundaria Técnica No. 64 está participando en un programa de la CORDE NORTE que tiene por objetivo el rescate de la lengua nahuátl, por ello los niños y los maestros aprenden a cantar el himno nacional, canciones populares y otras frases en esa lengua.
Este dia los alumnos hicieron una demostración con la presencia de los jefes de enseñanza de escuelas secundarias técnicas y el profesor Rosendo Patricio Vázquez Rincón además de otras autoridades.


video

También hubo una reunión de jefes de enseñanza de escuelas secundarias técnicas para elaborar los instrumentos de evaluación que se aplicvarán en febrero a más de 60,000 alumnos.

jueves, 20 de noviembre de 2008

El dentista

Que dolor, fui al dentista.
¿Saben de alguien que vaya al dentista con infinito placer?
Si hay alguien, lo he visto
Va sonriendo y es un niño
Qué vergüenza para mí
Después me entero...
Es el hijo del dentista.

martes, 18 de noviembre de 2008

La ACE

Foto El Sol de Puebla

11:16 ·Marchan miles en contra de la ACE


Mónica Camacho- Miles del maestros se integraron a la marcha que convocó el Consejo Democrático Magisterial Poblano para conseguir la cancelación de la Alianza por la Calidad de la Educación (ACE) y la democratización del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Las manifestaciones partieron del estadio Cuauhtémoc, el Mercado Independencia, el BINE, el Boulevard Valsequillo y la Avenida Reforma y se encaminan a Casa Aguayo, sede el Poder Ejecutivo local, donde planean instalar un plantón indefinido.
La Jornada de Oriente
12:48 ·Amenaza Darío Carmona con recorte en contra de disidencia magisterial

Mónica Camacho- El secretario de Educación Pública, Darío Carmona García, lanzó un ultimátum a los disidentes del magisterio al advertirles que de no terminar las protestas y participar en la mesa de trabajo que se programó para el próximo 20 de noviembre, para analizar el contenido de la Alianza por la Calidad de la educación, la dependencia aplicará recortes salariales por los días sin clase debido a que los profesores ya rebasaron el límite de tolerancia del gobierno estatal.


sábado, 15 de noviembre de 2008

Historias de pizarrón


COMO LO MARCA EL CALENDARIO

Elisa Becerra Alonso

En el mes de diciembre cuando la fantasía y el amor en los corazones son más profundos, se me presentó la oportunidad anhelada de trabajar en una escuela secundaria. Sería en el área de matemáticas, y no en inglés, que era mí especialidad. Estaba ante la disyuntiva: aceptar y prepararme, o rechazar la oportunidad largamente esperada. Me decidí y acepté, a pesar de que los números me resultaban muy difíciles en mi época de estudiante. Ahora sé que mis maestros no utilizaron estrategias para hacer agradables e interesantes sus clases.

Me citaron un doce de diciembre en la escuela para integrar mi expediente, pero como trabajaba en la primaria y siempre suspendíamos labores ese día, deduje que en la secundaria era lo mismo, y no me presenté. Al día siguiente, el director, con un tono molesto que jamás olvidaré, me dijo: “aquí se trabaja como lo marca el calendario escolar, y si realmente desea integrarse tendrá que ser responsable”. El comentario marcó mi desempeño como docente, porque aprendí que la responsabilidad es uno de los valores primordiales en el magisterio. Durante mi trayectoria educativa no volví a recibir llamadas de atención.

La creación de una nueva escuela requiere esfuerzos extras y trabajo en equipo; en el caso de la nuestra representó días de intensas actividades: buscamos alumnos de pueblo en pueblo y de casa en casa, incluso sábados y domingos. Trabajábamos en las aulas ―si así se le puede llamar a un local de la presidencia auxiliar― con ventanas sin vidrios y un frío que calaba hasta los huesos; tablas y tabiques en lugar de pupitres, y un pizarrón deteriorado por el tiempo que alguna escuela cercana nos había regalado. El escenario era desolador, pero el observar en las caras de los estudiantes de trece a dieciocho años la necesidad de aprender, y el entusiasmo de mis compañeros y director, me fortalecían y pensé: “¡Esta escuela tiene que crecer!” Para lograrlo rescatamos tradiciones artísticas y culturales, y organizamos eventos deportivos, los cuales hicieron que la región volviera su mirada hacia nosotros.

Me siento satisfecha, después de unos años pude ver mi escuela ―porque así la considero― con una gran planta de docentes y equipo directivo. Algunos de ellos fueron decisivos en mi desenvolvimiento en la docencia, por su responsabilidad, preparación y capacidad para dirigir una escuela, sobre todo, un coordinador ¡Qué manera de manejar las relaciones humanas! No me sentía mal ante las observaciones que hacía al dar mi clase, además, impulsaba el desarrollo de mis fortalezas.

Ahora la escuela tiene todas sus instalaciones y muchos alumnos. Agradezco a la vida por haberme permitido vivirlo.

jueves, 13 de noviembre de 2008

La Calidad Educativa

Hace algunos años, los maestros de México, descontentos de los resultados de la escuela tradicional, intentamos introducir una reforma seria y profunda dentro de las aulas. La reforma de entonces no era esencial, naturalmente: no iba encaminada, como la de ahora, a quitar de las escuelas su viejo contenido para poner en su lugar otro nuevo; su objeto era simplemente sustituir los viejos métodos de enseñanza, toscos e irracionales, como eran, por métodos nuevos más avanzados (...).
Una educadora (...) quedó confundida cuando llegó el señor supervisor a su escuela diciendo que era necesario derribar la escuela tradicional hasta sus cimientos, romper los viejos moldes de la pedagogía y trabajar en lo sucesivo conforme a la escuela activa, con centros de interés o con centros de acción.
Y quedó confundida, porque la pobrecilla, educada en una escuela normal en que había aprendido que para dar una lección eran necesarios cinco pasos formales: preparación, presentación, comparación, generalización y aplicación, no podía entender cómo haría para convertir el estudio del huevo que era su tema de ciencias de ese día, en un centro de acción o interés, como pomposamente llamaban algunas gentes a las reformas que se pretendían introducir en las escuelas.
Estaba aturdida, por no saber lo que era un centro de acción.
Y como el señor inspector no era muy accesible para acosarlo con preguntas, la señorita acudió a todo mundo para salir de apuros. Y fue esto lo que le dijo todo el mundo: toma un asunto cualquiera y de él, como centro, desprende la enseñanza de todas las asignaturas del programa, luego ingéniate para arreglar todo eso en una bella y sugestiva figura geométrica, y tendrás hecho tu centro de acción.
Por más que la mamá se deshacía en chiqueos, la señorita no pudo seguir comiendo.
Así pues, se levantó de la mesa, y puso manos a la obra.
Se dijo "Mi centro de acción será el "estudio del huevo", y de ese centro desprenderé, como dicen mis compañeras, los temas de las demas asignaturas.
Historia natural: Clasificación y estudio de los animales.
Química: Composición del cascarón.
Pequeñas industrias: Conservación de huevos.
Geografía: Estudio del huevo como artículo de comercio.
Cálculo: Pesar un huevo.
Cuento: La gallina de los huevos de oro.
Historia: Empezando por la anécdota del huevo de Colón, referir la vida de Colón y el descubrimiento de América".
A medida que avanzaba, la maestra se decía: la cosa no me parece difícil, aunque sí bastante laboriosa. Este centro de acción se parece al chicle cuando se mastica, porque se puede estirar tanto cuanto uno quiera.
Trazó pues, un círculo pequeño y escribió ahí dentro de él, su tema "El estudio del huevo". Luego trazó un círculo mayor y lo dividió en segmentos, para anotar dentro de cada sector, las asignaturas.
Soñó que cuando los niños recibían sus clases estaban divagados, que su labor no despertaba ningún interés en las criaturas.
El lunes siguiente, llena de desanimación y de tristeza, emprendió la marcha hacia la escuela. Mostró el trabajo a su directora y a sus compañeras, recibiendo de ellas felicitaciones calurosas. Como a las diez de la mañana pasó el señor inspector y la felicitó también, muy cordialmente, diciéndole que esa era la escuela de la acción. Con todo ella seguía desalentada.
Desde que comenzó su labor, la realidad vino a comprobar sus sueños... Un dia me la encontré y me dijo:
"Profesor, tarde he llegado a saber que ese famoso circulito que había yo hecho y del que me sentía ufana, no era sino un sencillo esquema de correlaciones arbitrarias, que en nada afectó el trabajo de la escuela tradicional, el cual siguió monótonamente verbalista. mi círculo, mi centro de acción, mejor dicho, era en realidad un verdadero programa, claro que arreglado y hecho de otro modo, pero nada más. Los métodos que yo usaba para enseñar, seguían siendo los mismos, los mismos de la escuela tradicional que se quería derribar hasta sus cimientos. Profesor, lo que me ha pasado a mí, ha sucedido también a un centenar de otras maestras. No les pedirán los centros de correlación, arreglados, como a mí, en círculos, pero se los exigirán en cuadros o en columnas. La historia sin embargo, será la misma, y las escuelas, no por ese cuadro, dejarán la rutina que las tiene aniquiladas. Para transformarlas habrá que bajar hasta su fondo, con el objeto de cambiar su esencia; cambiada su esencia, habrá que cambiar después sus métodos, pero sin introducir estas cosas feas que se llaman centros de correlación porque no son un método de enseñanza".

Rafael Ramírez, maestro normalista, 1885 - 1959.
La Escuela Rural Mexicana (SEP) 1982

No es nada vivir


A mi querida profesora
Fernando Sánchez Clelo*

- Buenos días niños. Sus libros de favorcito. ¿Tú, hicistes' la tarea? ¿Raíz cuadriculada de 203? ¿No sabes? ¡Queridito! Es porque eres un tonto... ¡y un ignorante! ¡¿Tú, donde está la corbata?! ¡Niño, trágate ese chicle! ¡ Niña, al rincón! ¡No hay recreo para tí! ¡No tienes permiso para ir al baño! ¿Me oistes' niña? ¡Siéntate derecha! ¡Copien la tarea! ¡Hagan veinte...! Hagan...


Y la niña, que regañaba a sus muñecos de peluche, comenzó a chillar.




Fernando Sánchez Clelo
Antigregario y diletante. Es egresado del Colegio de Lingüistica y Literatura Hispánica y de la maestría en Estética y Arte de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP. Actualmente es profesor de Literatura en preparatorias.

lunes, 10 de noviembre de 2008

La enseñanza de las ciencias

¿QUÉ SON LAS “COMPETENCIAS CIENTÍFICAS”?

Carlos Augusto Hernández.

Profesor de la Facultad de Ciencias.

Miembro del Grupo Federici de investigación sobre enseñanza de las ciencias y de la Colegiatura Icfes- Universidad Nacional.


"En los primeros niveles de la escuela, la enseñanza de las ciencias debería trabajar sobre la curiosidad natural de los niños. En este sentido no han caducado las recomendaciones de los métodos naturales que exigían del maestro conocimiento y sensibilidad para descubrir y alimentar el interés de los niños. Se pide a los maestros, además de sus conocimientos disciplinares, aprender de la práctica. La formación en ciencias debe mantener el entusiasmo por las preguntas y debe estimular el trabajo autónomo y de grupo para buscar las soluciones. Bachelard se preocupaba porque entre la naturaleza y el niño hemos deslizado un libro de texto que responde interrogantes que no se han planteado. Nos preocupamos más por responder “correctamente” que por mantener al amor a las preguntas que es propio de las ciencias como prácticas de producción de conocimientos. Las propuestas constructivistas actuales han tratado de corregir viejos errores partiendo de preguntas o problemas y promoviendo el trabajo en grupo. Eso es muy importante porque abre el espacio para que los niños planteen sus intereses y sus puntos de vista, pero es importante que los problemas planteados tengan un soporte en las experiencias vitales de los estudiantes."

Historias de pizarrón

Amanda Azcona dijo...
¡Bonita historia, Dubriel!

Supongo forma parte -así como la de la Maestra "Chelis"- del libro que les publicaron con prólogo de connotada Investigadora Educativa y que aún no conozco. ¿Dónde se puede conseguir o ya regálamelo, no? Todo escritor novel debe regalar su obra, para que por lo menos sea conocida y no enbodegada; o digamos que, "debe pagar su derecho de piso".

Un abrazo.

Dubriel dice:
Hola mi estimada amiga, me da gusto saber de tí, ¿Dónde has estado? he ido últimamente a la Facultad de Derecho y ya no te veo en tu cubículo.
Aprecio mucho la felicitación y si, en cuanto sepa donde encontrarte te llevaré un ejemplar aunque discrepe del "derecho de piso".
Te cuento que tuvimos suerte de principiantes porque los textos que nos dieron ya se agotaron.
El grupo de estudiantes de maestría con el doctor Jorge Padua en el Centro de Estudios Universitarios de la BUAP, de izquierda a derecha Amanda está en segundo lugar.